Si el Señor te llama…

 

diez IICuando él llama no es posible ocultarse tras un “ya lo pensaré”, “no es para mi”, “más tarde”, “tengo otros planes”, “¿por qué a mi?”… Hay que mirle a los ojos y escuchar los latidos del corazón. Cuando él llama hay una pregunta implícita en su invitación: ¿Me amas…hasta dejar las demás cosas por mi? Y hay que contestar con sinceridad. Una respuesta que no puede ir más allá de un si o un no, pero sin pretender engañarle o engañarte. Sin pretender justificarte.