Alfonso, «ya estás con Papá Grande»…

Me dijo: «Se me hacía tan difícil ir tan lejos…», -D. Manuel le había pedido que fuese al Valle de Mena-, y añadió: «Si yo no voy otro tendrá que ir en mi lugar, así que le respondí que sí…». Esto fue el verano pasado en Ontaneda, una tarde. Me tocó el corazón y, sin pensarlo, le dije: «¿Por qué no le das los Ejercicios a los seminaristas este curso?» Me respondió: «No te digo que sí, pero tampoco te digo que no.»

En enero estuvo, pues, Alfonso con ellos en Pedreña, dándoles Ejercicios Espirituales. Yo no estuve. No sé lo que les diría o cómo, -sólo sé que San Pablo fue el hilo conductor de sus reflexiones-, que vinieron tocados y entusiasmados, así que le pedí que les dedicase a los seminaristas alguna tarde en Corbán en lo que quedaba de curso. Fue una gracia para mí…

Y este año pensaba seguir «explotándole», pero el Señor se lo ha llevado consigo, así, casi sin tiempo para prepararnos… «Sus caminos -una vez más- no son nuestros caminos». Lo de «Papá Grande» que aparece en el título de esta noticia es una expresión de Alfonso que, -me recordaba ayer un seminarista-, le enseñó hace unos años a una amiga suya.

Alfonso era un gran devoto de San José. Qué cosas me contaba cuando estuvo reconstruyendo la iglesia parroquial de Ontaneda, cómo confiaba en él… Y como es el patrono del Seminario, me atrevo a pedirle que, ahora que le tiene más cerca, le pida a San José que nos bendiga con nuevas vocaciones y la santa fidelidad de las que ya tenemos.

Descansa en Paz, Alfonso Baldeón Santiago. Y ¡gracias por todo!

José Luis, Rector de Corbán