¿Qué hablabais por el camino?

Retiro de Abril en Cóbreces: sábado 6.

Oración de la mañana

«¿De qué vais hablando por el camino?» (Lc 24,17)

Os propongo en esta mañana que escuchemos la pregunta de Jesús dirigida a nosotros, a mí mismo, dejemos que resuene en nuestros oídos y en nuestro interior ¿De qué vais hablando por el camino?

Escuchémonos a nosotros mismos para oír aquello que forma parte más frecuente en mis conversaciones. Ha de ser algo que tenga para mí un significado importante Podemos centrar el foco de nuestra atención en dos aspectos que están muy unidos: nuestro ser futuros sacerdotes y nuestro hacer pastoral.

Pide al Señor escuchar lo que rebosa en mi corazón

*** Escucha los temas de conversación más recurrentes con aquellos que más confianza tienes y haz una pequeña lista.

*** Escucha tus silencios expresivos y tus monólogos más repetidos y haz también una pequeña lista.

*** Junta las listas y medítalas serenamente. A lo mejor descubres cosas que no esperabas pero ahora sabes que están ahí. Cosas conversadas con otros, habladas contigo mismo o expresadas en tus silencios.

*** ¿Cómo te han dejado?: sorprendido, ilusionado, decepcionado, avergonzado, esperanzado, agradecido…

*** Une las listas llévalas a la oración, preséntaselas al Señor y dialoga con Él sobre ello. Termina con una acción de gracias.

Textos Bíblicos

Mc 9,32-34. // Lc 24 13-17. // Lc 6, 45.

Oración de la tarde

«¿De qué vais hablando por el camino?» (Lc 24,17)

Ahora toma de nuevo la lista de esta mañana y repásala brevemente. No será difícil que junto aspectos positivos hayan aparecido ciertas sombras que habrá que iluminar. Mis acordes disonantes con el Evangelio, con el modo de ser y vivir de Jesús. ¿Hay algo de lo que necesites y desees convertirte?

Ante la tentación derrotista, ante la «herejía emocional» No olvides que el Señor te pregunta a ti directamente, porque esta a tu lado, camina contigo, no es ajeno a lo que te ocurre. Si te pregunta es porque le interesa y le importa lo que sientes.» Quiere explicarte para que comprendas» Lc 24,27

Si te ayudan estas sugerencias, bien; si no lo hacen déjalas. Busca otras.

Pide al Señor que te alcance la conversión que deseas.

*** Reconocer las cosas de las que ya «estoy de vuelta» y de las que estoy «de vuelta» sin haber ido.

*** Reconocer donde están mis temores paralizantes, mis comodidades, mis tópicos, mis resabios, mis lugares «comunes» donde me gusta estar porque: «todo va bien»…

*** Las esperanzas las ilusiones los deseos, los sueños… que necesito prestar más atención, reforzar o reconstruir en mi vida.

Textos Bíblicos

Lc 24 13-35